Hipatia de Alejandría: lo que sabemos y lo que es leyenda
Nivel bachillerato7 min de lecturaPor Fernando Hernando
Qué dicen de verdad las fuentes sobre Hipatia, sus comentarios a Diofanto y Tolomeo y su muerte en 415, y qué ha añadido el cine y la leyenda posterior.
cada dato lleva su fuente al final
Si le preguntas a alguien qué sabe de Hipatia, lo más probable es que te hable de una joven y bellísima astrónoma que descubrió que la Tierra gira alrededor del Sol y que murió cuando los fanáticos incendiaron la Biblioteca de Alejandría. Es una historia magnífica. Casi todo en ella es falso, y lo que es verdad resulta más interesante, más incómodo y mucho menos propicio a los eslóganes.
Vamos a separar lo que dicen las fuentes de lo que se ha ido añadiendo con los siglos.
Una hija de matemático
Hipatia era hija de Teón de Alejandría, matemático y astrónomo, y es casi seguro que aprendió matemáticas con él. Según la entrada de Wikipedia sobre Teón, vivió hacia 335-405, observó eclipses en 364 y editó los Elementos de Euclides.
De ella no tenemos fecha de nacimiento fiable. MacTutor la sitúa hacia 370 y Wikipedia habla de un margen entre 350 y 370. Así que cualquier frase del tipo «murió con tantos años», o la imagen de una joven asesinada, carece de base.
Qué enseñaba y qué hizo
Las fuentes antiguas la presentan como filósofa y maestra. Sócrates Escolástico, historiador cristiano, dice que dirigía la escuela de Platón y Plotino. Según Sócrates, aparecía en público ante los magistrados y no se cohibía en reuniones de hombres. Según Cameron, Long y Sherry (1993), citados en Wikipedia, todos sus alumnos conocidos eran cristianos; MacTutor, por su parte, dice que basaba su enseñanza en Plotino y en Jámblico.
Quien mejor nos la hace presente es Sinesio de Cirene, discípulo suyo y obispo de Ptolemais desde 410. Se conservan varias cartas de él a ella; de ella no se conserva ninguna. En una, fechada en 402, Sinesio le pide que le encarguen un hidroscopio, un tubo cilíndrico del tamaño de una flauta, con marcas. Es él quien lo pide; la carta no dice que ella lo inventara. En otra, de 413, le ruega que movilice a sus amigos, particulares y magistrados, para ayudar a dos jóvenes, Nicaeus y Philolaus, a recuperar sus bienes, y le dice que ella siempre tiene poder y que ojalá lo conserve y lo use bien.
Sus matemáticas: editora, comentarista, preservadora
Aquí la leyenda y la realidad se separan más. No se conserva ninguna obra suya, y nada permite atribuirle investigación matemática original. Lo que sí sabemos es que ayudó a su padre. En su comentario al libro III del Almagesto de Tolomeo, Teón menciona una edición «revisada por mi hija Hipatia, la filósofa», y hoy se interpreta que ella corrigió el texto. Probablemente colaboró también en la edición de los Elementos. Es un papel menos vistoso que el de descubridora, pero gracias a quienes copiaban, corregían y comentaban llegaron los textos griegos hasta nosotros. El historiador Michael Deakin la ve, precisamente, como compiladora, editora y preservadora.
La Suda, un diccionario bizantino muy posterior, le atribuye comentarios a la Aritmética de Diofanto y a las Cónicas de Apolonio, y un Canon astronómico. El de Apolonio se perdió. En cuanto al de Diofanto, de sus trece libros se conservan seis en griego y otros cuatro, numerados del IV al VII, en una traducción árabe atribuida a Qusta ibn Luqa. Que esos libros contengan algo de Hipatia es, como mucho, una hipótesis.
Un problema al estilo de Diofanto
Para hacerse idea del tipo de problemas que llenaban esos libros, mira este: dividir 16 en dos cuadrados. Con enteros positivos no hay manera (, , : ninguna pareja vale), pero Diofanto admite fracciones, y el truco consiste en escoger bien la incógnita. Llamamos al primer cuadrado y tomamos el segundo como . La suma debe valer 16:
Descartando , queda . Entonces y los dos cuadrados son
Una lectura moderna lo hace visible: se trata de la circunferencia y de una recta que pasa por el punto . Esa recta vuelve a cortar la circunferencia en otro punto, y ese punto tiene coordenadas racionales. Diofanto no pensaba con dibujos, así que esta imagen es nuestra y no suya; pero explica por qué el método funciona: como la recta tiene pendiente racional (2) y pasa por un punto racional, su segundo corte con la circunferencia también es racional.
Marzo de 415
La fuente principal sobre su muerte es Sócrates Escolástico, y es sobria. Ocurrió en marzo de 415, en Cuaresma, en el cuarto año del episcopado de Cirilo. Hipatia trataba a menudo con Orestes, el prefecto de la ciudad, enfrentado con el patriarca. Entre los cristianos de Alejandría corrió la calumnia (Sócrates usa esa palabra) de que era ella quien impedía que Orestes se reconciliara con Cirilo.
Una turba, capitaneada por un lector de la iglesia llamado Pedro, la sacó de su carruaje y la llevó a la iglesia llamada Cesáreo. Allí la desnudaron y la mataron con tejas. Luego despedazaron el cuerpo y lo quemaron en un lugar llamado Cinaron. Sócrates, que era cristiano, dice que el hecho cubrió de oprobio a Cirilo y a toda la Iglesia de Alejandría. No nombra a ningún autor más que a Pedro.
¿Por qué? Sócrates, la fuente más cercana a los hechos, lo sitúa en el enfrentamiento entre Orestes y Cirilo. Hay otra versión, más dura. La Suda, que reúne fragmentos de la Vida de Isidoro del filósofo pagano Damascio (obra que también conocemos por fragmentos de Focio), dice que algunos culpan a Cirilo, envidioso de la fama de Hipatia, sobre todo en astronomía, y que el emperador se habría irritado de no haber sido sobornado un tal Edesio, que levantó la pena. Otros, según la propia Suda, lo atribuyen a la insolencia crónica de los alejandrinos. Es la única de las fuentes que cito que acusa a Cirilo, procede de un campo hostil y no hay prueba que la respalde. La Suda cuenta además que era muy bella y que se mantuvo virgen, y relata que rechazó a un pretendiente mostrándole un paño con sangre menstrual: es una anécdota de un autor tardío y hostil, no un dato.
Y un error de la Suda: la hace esposa del filósofo Isidoro, algo cronológicamente imposible que, según Asmus, nace de una mala lectura de Damascio.
La biblioteca que no ardió ese día
Aquí está el mito más persistente: la muerte de Hipatia como final de la Biblioteca de Alejandría. Pero el Serapeo, el templo que se suele asociar a los últimos rollos, fue destruido hacia el 391 por el patriarca Teófilo, tío de Cirilo, unos veinticinco años antes. Y, según Wikipedia, las últimas menciones de miembros del Mouseion datan de los años 260 (la Suda llama a Teón «hombre del Mouseion», pero, según Watts, era una escuela homónima sin relación real con la institución antigua). Ninguna de las fuentes que cito sobre la muerte de Hipatia menciona la Biblioteca. Ligar su muerte a esa quema no tiene base documental.
Cómo se construyó el mito
Después de morir, Hipatia fue convirtiéndose en símbolo. En el siglo XVIII, Toland y Voltaire la usaron contra la Iglesia, y Gibbon puso el acento en la culpa de Cirilo. La novela de Charles Kingsley (1853) la presentó como «la última de los helenos» y alimentó la leyenda de su belleza y su modestia. Fue símbolo feminista en el siglo XX, y un asteroide (238 Hypatia) y un cráter lunar llevan su nombre. En 1908 Elbert Hubbard le inventó frases que aún circulan: desconfía de cualquier cita suya.
En 2009 llegó Ágora, de Alejandro Amenábar (guion con Mateo Gil, con Rachel Weisz como protagonista), presentada en Cannes fuera de concurso, estrenada en España el 9 de octubre de 2009 y la película española más vista de 2009 (tercera del año en España, tras Up e Ice Age 3, según Público). Es cine con gran ambientación y poco rigor: Hipatia demuestra el modelo heliocéntrico de Aristarco y llega a las órbitas elípticas, que Kepler no dedujo hasta 1609 a partir de las observaciones de Tycho Brahe; se quema la biblioteca; y se insinúa que era atea. Según Theodore (2016), citado en Wikipedia, no hay prueba de que ella estudiara siquiera a Aristarco. Su asesor científico, Antonio Mampaso, le atribuyó el hidroscopio, pero la carta de Sinesio solo le pide que lo encargue.
Una figura menos cómoda, y más real
Si quitamos los añadidos, queda una mujer que enseñó en una ciudad tensa, ayudó a conservar la matemática griega y murió a manos de una turba en medio de una disputa de poder. No necesita haber descubierto el heliocentrismo para merecer que se la recuerde.
Practica: resuelve ecuaciones de segundo grado paso a paso, como la del problema de Diofanto.
Fuentes
- MacTutor History of Mathematics, Hypatia of Alexandria.
- Sócrates Escolástico, Historia eclesiástica, libro VII, capítulo 15 (New Advent).
- Suda On Line, entrada Hypatia.
- Sinesio de Cirene, Carta 15 (Livius.org).
- Sinesio de Cirene, Carta 81 (Livius.org).
- MacTutor History of Mathematics, Johannes Kepler.
- MacTutor History of Mathematics, Diophantus of Alexandria.
- Encyclopaedia Romana, Universidad de Chicago, Hypatia.
- Wikipedia, Hypatia.
- Wikipedia, Theon of Alexandria.
- Wikipedia, Agora (film).
- Público, El cine español sale del «coma», 9 de abril de 2010.
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